Qué es el temblor neurogénico:
El temblor neurogénico es una respuesta de regulación innata, natural del cuerpo que se observa principalmente en mamíferos incluidos los humanos. Pero a diferencia de otros mamíferos, en nosotros los humanos a medida que crecemos se va reprimiendo y es sustituido por la racionalización y mentalización.
Mecanismo de regulación:
Cuando nos sobrecargamos, nuestro sistema se defiende entrando en alerta prolongada, apatía, bloqueos o estados de hiperactividad. El temblor neurogénico actúa de regulador interno de estos estados.
Cómo es el temblor neurogénico:
Se manifiesta como una vibración muscular (miofascial) de distintos niveles de intensidad. También puede tener forma de espasmos, torsiones o estiramientos.
Mecanismo involuntario:
Con técnicas como el TRE (tensión & trauma releasing exrcises), facilitamos que se active este mecanismo, jugando a través de ejercicios con distintos niveles de esfuerzo o tensión. Y aunque la aparición de este temblor neurogénico no depende de nuestra voluntad, si que podemos reducir y aumentar su intensidad, podemos moverlo por distintas partes del cuerpo y sobre todo podemos pararlo a nuestra voluntad.
Hay muchas situaciones en las que este temblor puede activarse, por ejemplo en una sesión de fisioterapia, en la práctica de pilates, yoga, etc. Y aunque en esos contextos no es terapéutico en si mismo, si nos está diciendo el cuerpo que por ahí hay un camino para atender una necesidad pendiente de regulación.
Si esto te ha pasado y quieres avanzar, busca un profesional experto en psicoterapia y TRE que te ayude con esa descarga. Son ya muchos los profesionales de salud y bienestar con los que colaboro para un proceso más integrador y completo.
Origen:
El temblor neurogénico, se origina en el tronco encefálico y se propaga a lo largo de la columna vertebral liberando tensiones profundas del sistema miofascial.
La zona tronco encefálica es la más primitiva y responsable de la supervivencia.
Estados que me indican que mi supervivencia está activada:
Apatía, estado de alerta continuado, crisis de miedo, ansiedad, depresión, dolor crónico, tics, fibromialgia, hipertensión, hiperactividad, anorexia, irritabilidad, bulimia. Son estado en los que paradójicamente, de algún modo u otro, somos autodestructivos.
Función y efectos:
Su función y efectos es restaurar el equilibrio del sistema nervioso y reducir la tensión muscular, orgánica, mental y emocional.
¿Por qué tiene ese efecto liberador?: porque cuando contenemos esa tensión interna, nuestro cerebro que es el órgano más eficiente, recluta recursos hasta de la zona encargada de la toma de decisiones y cognitivamente se reducen recursos. En supervivencia lo más eficiente es sobrevivir y el departamento de toma de decisiones, comunicación y placer se queda en reducción de plantilla. Dicho de otro modo, hasta las neuronas implicadas en la toma de decisiones cambian su función y se vuelven “personal sanitario”.
Nuestro organismo responde a la sobrecarga o a las situaciones traumáticas con contracción y rigidez, produciendo un estado interno de disociación o compartimentalización. El mecanismo innato del temblor tiene el objetivo de restaurar la unidad psicológica y físicamente. Esto nos devuelve a un estado de resiliencia y capacidades cognitivo-corporales regenerado.
Otros efectos:
En personas que viven con patologías que conllevan otro tipo de temblores como temblor esencial, neuromiotonias, párkinson, epilepsia, crisis de ausencia etc. se ha registrado que con la práctica de TRE y el temblor neurogénico, su malestar se reduce y cambia la relación con su patología de una forma más regulada y segura
¿Por qué psicoterapia y temblor neurogénico?
Porque hay una parte emocional cargada en el organismo en la que los psicólogos somos expertos. Además este trabajo psicosomático complementa y potencia los beneficios rehabilitadores de otros tratamientos como la fisioterapia, los medicamentos, la nutrición y otras técnicas como el yoga o el pilates.
Esa parte emocional corresponde a las respuestas automáticas y no pueden ser reguladas si no es activando mecanismos automáticos.
La experiencia hasta ahora en psicología y motivación de la conducta era cambiar por condicionamiento desde lo mental, trabajando con el pensamiento o cambiando la actitud o la voluntad. Por ejemplo con técnicas de recompensas, con positividad, con la lógica de es lo que hay, etc. Sin atender los estados internos. Y ese tipo de aprendizaje produce una asociación débil en nuestro cerebro y para que el aprendizaje sea estable y se generalice necesita de un equilibrio interno determinado.
Con la terapia cognitivo-corporal, de la que el TRE forma parte en mi trabajo, el fundamento es: si cambiamos el estado interno, nuestro cerebro cognitivo cambiará y cambiarán nuestros pensamientos, tendremos mejores habilidades, más capacidades y más salud.
Es la respuesta a tu pregunta de ¿dónde está el interruptor? para dormir, para deja de pensar, para no sentirme sólo, para mi dolor crónico, para el bruxismo, etc. En resumen, para sentirte bien.
Es como aprender jugando. Es aprender haciendo.
Si estás pasando un momento difícil o arrastras cargas que no sabes cómo soltar. Yo puedo ayudarte con tus miedos, a gestionar tus emociones y a tomar decisiones encontrando la manera más adecuada para ti. La clave de cualquier técnica es la personalización.

