En la mayoría de los casos, el mobbing no se identifica hasta que se lleva mucho tiempo sufriéndolo y ya han conseguido hacernos la vida imposible. La violencia del mobbing como en muchos otros tipos de abuso, al ser conductas que habitualmente no conllevan agresión física explicita, no se identifica tan explícitamente. Y suele ser la familia o el entorno de la victima la que nota que algo no va bien.
¿Qué es el Mobbing?
El moobing o acoso en el trabajo cada vez está más presente en los problemas que traen los pacientes a consulta. Esta violencia se ha convertido en el punto de mira de los profesionales de la sociología, psicología y legisladores.
Aunque el moobing es un fenómeno antiguo no fue hasta la década de los 80, cuando Heinz Leymann, un psicólogo alemán que residía en Suecia, lo aplicó a la psicología laboral.
La palabra inglesa Moobing viene del verbo inglés to mob, que tiene el significado de asaltar o acosar. En español puede traducirse como acoso u hostigamiento. El acoso puede realizarse por una persona o varias.
La psiquiatra francesa M.F. Hirigoyen define acoso en el trabajo como “cualquier manifestación de una conducta abusiva y especialmente, los comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos que puedan atentar contra la personalidad, la dignidad o la integridad física o psíquica de un individuo o puedan poner en peligro su empleo o degradar el clima de trabajo”.

Un caso de Mobbing
Antonio y Cecilia llevaban casados 15 años. Su vida como la de cualquier pareja había pasado por momentos malos y buenos. Habían superado y compartido alegrías y penas.
Pero ahora algo estaba pasando que parecía que iba a acabar con la relación. Cecilia no se daba por vencida y en su lucha por salvar su relación acudieron a mi consulta a terapia de pareja.
Cecilia decía que Antonio últimamente no era el mismo. Que a pesar de que era una persona muy responsable y atenta parecía distraído y que no estaba en la realidad familiar. Antonio estaba más irascible y tenía explosiones de rabia y de euforia aparentemente sin motivo. Tenía menos paciencia con los hijos. No paraba quieto, siempre ocupado con algo y parecía muy cansado, pero no se relajaba.
El detonante principal de venir a terapia de pareja fue su irascibilidad, sus reacciones eufóricas y su falta de atención en la vida familiar.
En la etapa que estaba viviendo en ese momento la pareja no había motivos para lo que estaba pasando era una etapa estable y de bonanza económica.

Finalmente, Antonio le echó valor porque no quería perder todo lo que había conseguido en la vida y empezó a hacer terapia individual conmigo para explorar y trabajar esa irascibilidad e insatisfacción con la vida.
Antonio decía: “yo solo quiero ser libre” aunque ni él sabía exactamente a que se refería y porqué se sentía así. Se sentía continuamente obligado e infravalorado.
En terapia individual, empezó a dar la cara una situación de abuso y de impotencia a la que Antonio quitaba importancia y normalizaba.
Es una situación difícil y más para un hombre. La mayoría de los casos hechos públicos suelen ser con acosador hombre porque el Mobbing o acoso ejercido por mujeres es menos conocido y menos admitido o identificado.

¿Por qué en casa aparece la irascibilidad, la ira o la insatisfacción y no en otros contextos?
El caso de Antonio, no es excepcional. Es muy habitual.
El cerebro identifica el trabajo como necesidad primaria y fundamental. Es decir el trabajo hay que defenderlo a toda costa. Los mecanismos que se activan y de los hablaremos más adelante, son los de inhibición de respuesta agresiva. Pero al llegar a un entorno de intimidad y seguridad como es nuestra casa, el cerebro se siente a salvo y tiene acceso al “cajón” donde guardo la agresividad que no usó para defenderse.
Es una programación automática y evolutiva de nuestro cerebro que compromete la comunicación afectiva y la voluntad.
Otros casos de Mobbing:
Otras muchas personas que vienen a terapia lo hacen por trastornos de ansiedad, terrores nocturnos, depresión post ictus o post infarto, aislamiento, fobias, episodios de amnesia, etc.
Algunas personas vienen con el Moobing o situación de acoso o maltrato identificado pero muchas otras personas vienen a terapia porque en alguna faceta de su vida o su salud algo no anda bien o algo se está descontrolando.
En muchos casos las personas viven con una situación de abuso o maltrato (personal o laboral) integrada en el día a día, normalizada o incluso culpándose por ella.

Efectos psicológicos del acoso en el trabajo:
En torno a un 7 por 100 de la población activa española afirma tener algún tipo de problema psicológico derivado del mobbing según datos del Barómetro Cisneros (Piñuel, 2001), referenciado en casos declarados. Desde la atención psicológica privada la incidencia registrada es mucho mayor, porque aun es un tema tabú.
El daño del mobbing y de cualquier situación de abuso (de poder, autoridad, sexual, fisco, de atención, de auxilio continuado, etc.) ataca por dos vías
-El de la propia agresión sea física o psicológica.
-El de la indefensión o represión de la agresividad hacia uno mismo. Este es el factor más dañino, más invisible y más desconocido.
A los procesos que usa el cerebro para poder activar la supervivencia ante el abuso, los psicólogos los llamamos: represión, disociación, negación y autocontención.
Estos mecanismos que se activan automáticamente llevan un gran coste energético para el organismo. No están elegidos por la voluntad.
Daños del Mobbing en la salud:
Según estudios del profesor Gónzalez de Rivera (2002¸187-189), el cuadro clínico del moobing reviste dos formas principales: la sintomatología depresiva y la sintomatología estrés ansiedad .
La forma depresiva: se corresponde con la fase más avanzada de estigmatización del acosado. En esta fase la victima pierde la confianza en si misma, en lo que sabe hacer, en su eficacia como trabajador. Se siente sola y a nadie parece importarle. Generalmente se aparta del grupo, se aísla. Provocando una pérdida muy importante de autoestima. No cesa de autoanalizarse para localizar el momento en el que ha fallado. Intenta cambiar de forma de ser y de actuar para minimizar los ataques hacia su persona lo que no hace más que acentuarlos. Falta de concentración, la cabeza se le va a mil lugares y su única obsesión es encontrar la solución.
La forma de estrés-ansiedad: es similar al trastorno de estrés postraumático, provocado por fuertes vivencias.
El acosado revive una y otra vez las vejaciones y humillaciones. Le cuesta conciliar el sueño y cuando lo consigue le invaden pesadillas recurrentes. Algunas víctimas de acoso siguen sufriendo las heridas del acoso muchos años después de los hechos.
Se mantiene lejos de los lugares que le recuerdan lo que ocurrió, se sobresalta cuando algo sucede sin previo aviso, les cuesta confiar en la gente, se enfada con facilidad, le cuesta dormir y siempre está en tensión.
La víctima sufre fuertes crisis nerviosas derivadas de la tensión, las vejaciones y el sometimiento que ha sufrido.
Su cuerpo y su mente, agotados, acusan el sometimiento a un estrés continuado y provoca una crisis que puede derivar en importantes daños físicos y psíquicos.

Efectos del mobbing en la personalidad:
Un efecto del acoso moral es la destrucción de la identidad que puede provocar un cambio de personalidad.
Según estudios del Profesor Piñuel se dan 3 cambios de personalidad:
1. Nueva personalidad predominantemente OBSESIVA:
- Actitud Hostil y suspicaz hacia el entorno.
- Sentimiento crónico de nerviosismo o de alerta.
- Aislamiento y soledad.
- Hipersensibilidad compulsiva, respecto a las injusticias cometidas en otras personas.
2. Nueva personalidad predominantemente DEPRESIVA:
- Sentimiento de vacío y desesperanza.
- Incapacidad crónica para disfrutar o sentir placer con nada.
- Elevado riesgo de conductas adictivas.
3. Nueva personalidad predominantemente RESIGNADA:
- Aislamiento social «voluntario».
- La víctima no se siente parte de la sociedad.
- Actitud cínica hacia el mundo.
«Ya no soy el mismo»
A estos cambios hay que sumarle el sentimiento de incredulidad, por no saber si lo que le está pasando es cierto o su mente le está jugando una mala pasada. Y muchas veces le cuesta creer que el agresor le haga daño a propósito. Su cerebro se niega a ver su perversidad y la intención de destruirle.
1 de cada 5 casos de mobbing tiene como consecuencia el suicidio. Y son casos que afecta en mayor medida a trabajadores cualificado que devengan alta gratificación por su trabajo. También sigue siendo un tema poco declarado.
¿Qué puedo hacer si estoy sufriendo Mobbing o algún abuso en el trabajo?:
¿Voy a terapia o denuncio?. ¿Qué me va a ayudar más la psicología o la justicia?
Estas dos opciones no son excluyentes son complementarias porque reparan aspectos distintos.
La terapia en psicología, repara el daño y las secuelas. Y la justicia indemniza por las secuelas y los daños y repone a la víctima en sus derechos.
Nuestro estado mental es el que va a dirigir las salidas o soluciones que vemos. Y muchas veces la única opción que encontramos es abandonar el trabajo renunciando a todos los derechos o denunciar públicamente en redes o judicialmente para calmar la sed de venganza. Estas soluciones son decisiones límite en estado de máxima supervivencia. Son como el dicho popular: “muerto el perro muerta la rabia” … pero cuando el perro te ha mordido, la ayuda profesional (psicológica y legal) atenderán y protegerán esas partes que tu herida no te permite atender.

¿Por qué ir a terapia si sufro de Mobbing o acoso?
Los efectos psicológicos del Mobbing son devastadores y suele afectar a todas las áreas de la vida de la persona.
Yo siempre recomiendo empezar por ir al médico de cabecera. Y es importante decirle al médico que la sintomatología que presentas es en relación al trabajo, no te de vergüenza recalcarlo, es importante el que quede constancia.
No es lo mismo la enfermedad por contingencias comunes que la enfermedad laboral.
Y en segundo lugar o a la vez iniciar terapia presencial con un psicóloga sanitaria para reparar ese daño causado por el abuso y el estrés al que se somete al organismo. Ir reduciendo el daño sobre la salud y los efectos sobre la autoestima te ayudará en la toma de decisiones y pasos a seguir para que sean favorables para ti y tu familia o allegados que pueden estar siendo dañados colateralmente.
En una a situación sostenida de maltrato y abuso la respuesta de indefensión es el bloqueo de la respuesta agresiva hacia fuera. Se hiperactiva la adrenalina pero en vez de funcionar hacia fuera el organismo la utiliza hacia dentro, para reducir el dolor y para contener todas las respuestas hacia afuera que van en contra de la cultura, la educación, el sentido común o a supervivencia. Pero esa adrenalina necesita ser descargada para liberar todos los recursos que quedaron secuestrados. Si no sale por un lado sale por otro o te va destruyendo o enfermando por dentro.

La indefensión necesita resolverse y regenerar la autoestima, la seguridad a nivel cognitivo, conductual, relacional y afectivo.
Recuperar un estado de confianza en uno mismo y en otro ser humano ayuda también a generar nuevos recursos de defensa y gestión para que eso no vuelva a pasar. Muchas veces se repite la historia y personas que ha sufren mobbing de adultos, cuentan haber tenido sufrido experiencias de Bulling de niños.
Desde la psicología y la salud, los efectos del mobbing están claros y existen procesos y terapias eficaces.
¿Cómo me defiendo del Mobbing legalmente?:
Llegar a esta decisión también es un proceso.
Si finalmente decides denunciar, es tu derecho. ¿Qué vias tienes?:
¿Notifcico a la empressa?, ¿denuncio por lo laboral o por lo penal?
Para contestarte a esto necesitas un Abogado o abogada experto : Existe varias opciones o vías: la vía administrativa y protocolos en empresas y organizaciones, la vía laboral y recientemente la penal.
La ley establece unos criterios para poder tipificar el delito de acoso laboral o moobing. Un abogado te podrá aclarar que conductas pueden considerarse mobbing o si estás en otro tipo de situación.
Aunque no es unánime el acuerdo de los expertos a la hora de clasificar las conductas hostiles del mobbing, si existen sistemas de categorías (Olmedo y González Peña 2006). Por lo que es recomendable solicitar asesoramiento legal de un experto antes de iniciar cualquier acción o denuncia privada o pública, legal o administrativa.

También necesitarás un Psicólogo o psicóloga forense experto en moobing. Yo recomiendo que tenga experiencia y formación en evaluación psicológica y en tribunales. La función del psicólogo forense tiene dos aspectos. Un aspecto docente enseñando e instruyendo a los profesionales de la justicia sobre las cuestiones psicológicas del mobbing y la más conocida y fundamental: defender en tribunales un informe sobre la víctima y la situación de mobbing en el que evalúa y valora los daños y secuelas sufridos por la víctima.
El psicóloga/a forense elabora un informe llamado informe pericial. Para ello te hace una evaluación psicológica (no es un diagnóstico).
Las pruebas a realizar dependerán del caso. Para ello necesitarás un número de sesiones que acordaréis (generalmente entre 4 y 10). El psicólogo forense no diagnostica ni trata a la víctima.
Tu psicoterapeuta no puede ser el psicólogo forense de tu caso ni se recomienda.
Si estás yendo a terapia, tu terapeuta puede ser testigo, amparado bajo el secreto profesional para confirmar que acudes a terapia pero no es recomendable mucho más.
En los procesos de mobbing más que en cualquier otros, la victima suele enfrentarse a pruebas de simulación. Es decir evaluación de si se está simulando (mintiendo) sobre el mobbing.
Los procesos judiciales son duros es otra lucha “de acoso y derribo” y las víctimas de acoso, abusos o en este caso de mobbing, son sometidas a la presión de la carga de la probatoria.
Se dan situaciones como:
- Prueba de simulación: es conveniente hacerla. Te la hará tu propio psicólogo forense. Los tribunales de la dan valor probatorio porque hay pruebas y test validados y los tribunales resuelven sobre datos.
También te puedes encontrarte con preguntas (ataque) como:
- ¿Por qué no se defendió?
- ¿Por qué sigue teniendo relación con la persona acosadora?
- ¿Por qué no denunció antes?
- Y si has tenido la mala suerte de sufrir otras experiencias anteriores, la interpretación general suele crear una sensación de culpabilidad en la víctima.
Etc.
Cada vez hay más protocolos para los profesionales de la justicia y tiene más formación pero queda mucho por andar. Son procesos duros y dilatados en el tiempo en los que la ayuda psicológica en terapia es fundamental para que la rehabilitación de la víctima sea total y puedas ejercer tu derecho de utilizar la justicia sin ser revictimizado y más dañado de lo que estabas.
La mayoría de los profesionales del ámbito judicial y legal, no están formados en trauma ni en como funciona nuestro cerebro y organismo en las agresiones, abusos etc. Y es que no se puede saber de todo. Para eso están los profesionales que si estamos formados en esas ciencias y conocimientos, para ayudarles a comprender más allá de las conductas evidentes y no caer en interpretaciones personales.
Aquí es importante el apoyo psicológico con tu terapia porque tú puedes ayudar a tu abogado a que te comprenda y pueda enfocar tu juicio con más información. También es muy importante el psicólogo forense porque él es el que puede facilitar al juez y demás profesionales conocimientos fundamentales.
Conclusiones:
Si no has identificado la situación de abuso o no sabes si denunciar, es natural tener dudas. En situaciones de mobbing la ventaja de la persona agresora sobre la víctima es generar este tipo de confusión.
No te quedes con la duda, si te toca algo de este artículo yo puedo ayudarte con tu salud y tus decisiones, soy psicóloga sanitaria en Sevilla, licenciada en derecho y con formación jurídica. Sabes que no es necesario vivirlo solo ni renunciar a tu vida ni a la de los tuyos. El mobbing tiene salidas que mejoran tu vida personal y laboral.
